Este encantador estudio en planta baja ofrece tranquilidad y privacidad. Con una ubicación ideal en el barrio de Port Empordà, goza de una ubicación privilegiada y conveniente, cerca de comercios y a tan solo 2,2 km del mar. Su distribución, bien diseñada, facilita la integración de la cocina americana y el salón-comedor, creando un espacio práctico y confortable. El salón cuenta con aire acondicionado, lo que garantiza un confort óptimo durante todo el año. Con licencia turística, este estudio es ideal para alquiler vacacional.